¿POR QUÉ PSICOANALIZARSE?

Psicoanalizarse es invertir en usted mismo.

¿Y sabe lo que es psicoanalizarse? Hablar con una persona que, aunque no te diga nada, sabe lo que te está pasando*.

El tratamiento psicoanalítico permite, a todo aquel que lo desee, conocer y transformar esos aspectos de su vida que le generan padecimiento, construir otra realidad y mejorar su calidad de vida. Para psicoanalizarse no hace falta estar enfermo. A todo el mundo le pasan cosas con su cuerpo, con el amor, con el trabajo, con el dinero, con los cambios, con los demás. 

El psicoanálisis le ayudará a sentirse mejor con usted mismo y con los demás, a mejorar sus relaciones sociales y sexuales, a ser más creativo, a aumentar su productividad social y a tolerar sus éxitos.


El sentido de los síntomas

Todo síntoma posee –como los actos fallidos y los sueños- un sentido propio y se encuentra estrechamente enlazado a la vida de las personas en las que surgen. El síntoma, el sueño, el lapsus, el olvido son formaciones sustitutivas que permiten que se satisfaga un deseo inconsciente y que, disfrazándolo de estas maneras, puede burlar la represión. La pregunta que hay que hacerse entonces no es porqué aparece un síntoma sino para qué. El psicoanálisis será el medio para descubrir el sentido de esos síntomas.

Los síntomas tienen un sentido, sirven a una intención y se explican por la historia de deseos de la persona en que aparecen. Por que el psicoanálisis es una construcción de una historia de deseos, no de hechos que se hayan producido en la realidad. Lo que le importa al psicoanálisis es la realidad psíquica del paciente.

El psicoanalista dispensa el tratamiento psicoanalítico, no la vida de los pacientes*.

Los mecanismos psíquicos que sustentan la enfermedad son los mismos que los de la salud, la diferencia entre la salud y la enfermedad descansa, por tanto, sobre un factor cuantitativo y no cualitativo. En consecuencia, todos los padecimientos psíquicos son curables.

Un tiempo donde todo se destruye puede ser, también, un buen momento para cambiar*.

El tratamiento psicoanalítico 

El psicoanálisis no patologiza lo nomal, sino que normaliza lo patológico. Las enfermedades son posicionamientos de las personas ante las exigencias de la vida ante las que tiene que renunciar a su deseo. La manera en que se produzca esta renuncia puede llevar a la salud o a la enfermedad. La enfermedad es una exageración de los mecanismos psíquicos normales o la sobreutilización de unos de los mecanismos psíquicos normales. Por ejemplo, obsesionarse con un tema durante un tiempo, como la preparación de un examen, es normal, pero quedarse en la sobreutilización de ese mecanismo, conduce a una posición neurótica-obsesiva. Tener miedo en algunas situaciones es adaptativo, sin embargo sobreutilizar ese mecanismo puede llevar a un posicionamiento fóbico.

El enfermo se haya obligado a emplear toda su energía para mantener a su libido en estado de represión y protegerse contra sus intentos de expresarse. Por eso, no puede amar ni trabajar ya que su libido no se haya dirigida sobre ningún objeto real. La misión de la terapia consiste en desligar la libido de su adherencia a los síntomas, que procuran al sujeto una satisfacción sustitutiva de sus deseos inconscientes.

Aplicando la técnica psicoanalítica, el paciente, en relación transferencial con el psiconanalista, relata todo aquello que pase por su cabeza sin filtrar la información por considerarla poco relevante, no relacionada con el asunto, vergonzosa o molesta.

Con las interpretaciones del analista, el paciente va eliminando resistencias para llegar, desde los efectos, al deseo inconsciente, la verdadera causa que está produciendo esos síntomas. El psicoanálisis hace que uno juegue a favor de sí mismo y de sus deseos.

Los síntomas van desapareciendo y se va construyendo un sujeto para el que enfermar deja de ser necesario.

Cuando un mecanismo no funciona, la autorización es ponerlo en funcionamiento. Toda otra intención deja de ser psicoanalítica para transformarse en política*.

Por todo esto, el psicoanálisis es una ciencia más humana que deja hablar a las personas, acepta la existencia de impulsos hostiles en el hombre, y piensa que mediante el trabajo, los deseos pueden hacerse realidad.

Un hombre, una mujer, libre, san@ y fuerte, también puede construirse. Finalizar, romper, para empezar, para construir*.

Lo importante es idear una vida que luego pueda ser vivida*.

 

* Miguel Oscar Menassa: Aforismos y Decires, 2008.